lunes, 1 de diciembre de 2014

Cena de CACEL por su 45° aniversario y el Día de la Industria Naval Liviana

El pasado jueves 27 de noviembre, la Cámara de Constructores de Embarcaciones Livianas (CACEL) conmemoró 45 años desde su constitución como entidad representativa de un sector PyME altamente competitivo, de fuerte orientación exportadora, integrado por constructores de embarcaciones livianas de hasta 100 toneladas, fabricantes de partes, proveedores de servicios, representantes de la comercialización. 

En esta fecha se festejó también el Día de la Industria Naval Liviana, haciendo un balance de la actividad y reconociendo la labor y la participación de sus casi 200 asociados.

La cita fue en el Yacht Club Centro Naval de Olivos, con presencia de diferentes autoridades, entre ellas el intendente de Vicente López, Jorge Macri.



En uso de la palabra, el presidente de la cámara, Miguel Mooney, expresó:  

(DISCURSO COMPLETO) 

La Naval es la primera industria de bienes de capital que se instaló en América, no porque se hubiera salido de España con semejante propósito sino porque las circunstancias forzaron para que así fuera.

Fue durante la presidencia de Sarmiento, en 1868, cuando las actividades náuticas tuvieron un fomento especial, apoyando la navegación en todas sus formas. La Armada fue obra suya. Se enamoró del delta y lo llamó la “Venecia argentina”, destacando no sólo su atractivo turístico sino su importancia geoestratégica como vía de comercio con toda la región mesopotámica y el Uruguay. No sólo fue el promotor de una marina fuerte sino también un navegante de placer.

El paulatino aumento de la población isleña hizo que el transporte fuera antes una necesidad que una actividad recreativa. 

Los primeros clubes de regatas remontan su fundación a 1873/74. y a partir de allí comienza la construcción de los primeros botes de madera utilizando mucha mano de obra artesanal y desde la primera década del siglo XX el delta prestó su geografía  a competencias deportivas con embarcaciones livianas pilotadas por los pioneros de nuestra incipiente motonáutica.

En la construcción de embarcaciones, gran parte de los actores centrales fueron inmigrantes europeos y sus descendientes. Los primeros astilleros se instalaron mayormente sobre la margen izquierda del Rio Luján y convocaron una legión de artesanos, herreros y carpinteros que trabajaban en clubes náuticos y de remo.

La industria naval liviana comienza con una importante innovación tecnológica y de diseño que va marcando un desarrollo en la industria a  partir de 1970 con la llegada del plástico reforzado.

Para ese momento, los propietarios de astilleros ya pensaban en la conformación de una cámara que representara al sector y trabajara en la defensa de sus intereses, difundiendo y promoviendo la actividad náutica. Nace así CACEL, hace 45 años fundada por constructores de embarcaciones menores a 100 toneladas. Entre ellos recordamos los nombres de Virgilio Pércaz, primer Presidente de CACEL, Jorge y Horacio Regnicoli, que están hoy aquí con nosotros, Ciro Aleman, Oscar Pagliettini, Roberto Prezzi, José Canestrari, Ferruccio Zucati y otros. En la década del 80 se suman a la entidad todos los actores que hacen a la actividad industrial, siendo las mismas empresas concurrentes y de servicios, tales como los fabricantes de partes, proveedores, representantes de la comercialización, importadores de motores y equipos, etc., reuniendo en su seno un espectro muy amplio de la actividad náutica argentina.

 Esta industria radicada mayoritariamente en el partido de San Fernando, ciudad que fue declarada capital nacional de la náutica en 1972, ocupa 7.000 empleos directos en la producción y 10.000 indirectos en las áreas de servicios.

Estos productos altamente competitivos internacionalmente, en calidad y precio, son una demostración palpable de lo que este sector puede construir. Destacamos el valor de la industria naval liviana como una expresión importante de la industria nacional y fundamentalmente de la MARCA PAÍS, representada por pequeñas y medianas empresas de capital 100% nacional.

La producción se basa en mano de obra muy intensiva de empleos calificados, siendo el sector industrial con más horas hombre por importe facturado. Ingenieros y arquitectos navales, técnicos especializados constituyen la matriz competitiva de este sector.

A partir de entonces, vale la pena mencionar actividades que nos distinguen como Cámara y traducen la voluntad de aporte  permanente de sus miembros.

En el año 2003, CACEL juntamente con el Municipio de San Fernando, constituyen la Sociedad Consorcio Parque Náutico San Fernando, con el objeto de proteger y mejorar las costas, generar lugares de amarre y guarda, embellecer paseos públicos, fomentar las vocaciones y la formación de Recursos Humanos para la Industria Naval.

En el año 2009 CACEL se asocia nuevamente a ICOMIA teniendo como representante en la mesa de la Comisión Directiva al Sr. Oscar Siches.

En el año 2010 CACEL se suma en su calidad de socio adherente a la Unión Industrial Argentina.

En febrero de 2011 CACEL conjuntamente con el Municipio de San Fernando, Consorcio Parque y la Universidad Nacional de Quilmes trae la carrera de arquitectura naval a la capital nacional de la naútica. En junio de 2011 se efectúa la inauguración del astillero académico en San Fernando que sirve para las prácticas de estudiantes avanzados que cursan la carrera de arquitectura naval en la Universidad de Quilmes.

CACEL ha llevado a cabo Misiones comerciales inversas con el propósito de dar un mayor impulso a nuestras exportaciones, invitando a periodistas técnicos especializados de medios extranjeros.

Luego de 15 años y gracias al resurgimiento de la Industria Nacional se reactivó la escuela técnica Nº 2 con la carrera de Técnico Naval.

CACEL se ocupa de favorecer la presencia institucional en los calendarios internacionales de Boat Shows.

En octubre de 2012 se realizó la (cuadragésima octava) 48º Reunión Anual del Grupo Marinas de ICOMIA  en Marina Punta Chica, en San Fernando.

Nos visitaron delegados de Alemania, Italia, Inglaterra, Brasil, EEUU, Francia, Australia y Singapur. Era la primera vez que se realizaba en Argentina. Este grupo estaba liderado por el Sr. Oscar Siches, representante de CACEL en la mesa de ICOMIA, como lo hemos manifestado anteriormente.

Esta exitosa convocatoria a Delegados Internacionales de ICOMIA se acercaron a la realidad Argentina, valorando positivamente su industria, el mercado local y los servicios conexos.

En este sentido los visitantes se vieron sorprendidos por el nivel de desarrollo de la Industria Naval Liviana en el país, por la dimensión del mercado doméstico y por la calidad y cantidad de los lugares de guarda y marinas.

CACEL, orgullosa y comprometida con sus asociados y con los aficionados, es el artífice del encuentro más prestigioso en su tipo. En los últimos 40 años, el Salón Náutico Argentino, uno de los más importantes de Sudamérica,  se convierte en una marca registrada, en una cita ineludible para expositores y en la gran vidriera de la actividad, dando lugar a una muestra de embarcaciones a flote y en seco que hace el deleite de los aficionados y de quienes año a año se suman al placer de la navegación.

Lamentablemente, este año 2014 por las causas que todos conocemos y a pedido de la mayoría de los expositores,  CACEL se vio en la obligación de suspender el salón náutico debido a la dificultad de la importación de insumos a las retenciones por exportaciones y al aumento de la alícuota de impuestos internos, llegando a importes irracionales e impagables. CACEL realizó diversas gestiones ante las autoridades nacionales, provinciales y municipales argumentando que la ley que aprobaba la elevación de la alícuota se basaba en impedir el giro de divisas al exterior para la importación de automóviles de alta gama. Nuestra industria no gira divisas al exterior, nuestra industria reinvierte sus utilidades en tecnología, infraestructura, matricería nueva y se caracteriza por ser empresas Pyme y familiares, llegando algunas de ellas a una antigüedad de 90 años.

Si bien nuestro objetivo de máxima era la anulación del Impuesto Interno, hemos logrado aumentar el monto imponible en aproximadamente un 600%. Seguiremos gestionando ante las autoridades que correspondan para evitar así que la industria pueda sucumbir ante la presión tributaria que sufre en este momento.

La apuesta y la preocupación permanente por mantener la calidad de las construcciones navales, hace que CACEL contribuya con becas formativas para técnicos electricistas y otros oficios conexos, como por ejemplo Carpintería naval en el Instituto Don Orione.

La visión estratégica, el futuro de la Industria Naval hacen que periódicamente, CACEL convoque a Foros Nacionales para exponer logros y preocupaciones, debatir soluciones en mesas de trabajo que integran funcionarios públicos de los tres niveles (nacional, provincial, y municipal) con artífices de la industria, planificadores urbanos con representantes de este vasto sector.
En el último Foro 2012, el objetivo y el espíritu del mismo eran  la promoción y desarrollo de la Industria Naval, debatiendo constructivamente sobre las distintas problemáticas de producción, promoción del comercio exterior, tratamiento y planificación costera como base para la divulgación de la práctica recreativa, comercial y turística.

La Industria Naval no quedó ajena a los vaivenes económicos de este país, sufriendo la producción altas y bajas muy marcadas, logrando en el año 1980, producir 8600 embarcaciones, consiguiendo superar este número 31 años después con 9.670 embarcaciones. Por eso, en el Foro 2012 se incentivó a los inversores a la construcción de lugares de guarda, alcanzando alrededor de 10.000 camas nuevas para dichas embarcaciones.

En ese mismo Foro ya pre anunciábamos la caída de la demanda que fue del 19% en el 2012 y siguió cayendo en los años 2013 y 2014.

Los años ´90 vuelven a plantear duros desafíos para la industria nacional permitiendo la apertura de la importación de embarcaciones; y como consecuencia la pérdida de mano de obra calificada que ha costado mucho tiempo y esfuerzo recuperarla.

Luego de la crisis del 2001/2002, la situación mejora. El tipo de cambio favorece las exportaciones y volvemos a experimentar mejoras de clima que se traducen en mayor demanda del mercado doméstico y foráneo. Hoy nos encontramos frente a un escenario similar al de otros momentos difíciles de nuestra historia. Inflación creciente, trabas para la importación de partes que no se producen en el país con los estándares internacionales que nuestros clientes pretenden, dinámica salarial conflictiva, y presión tributaria creciente.

El presente nos encuentra unidos frente a nuevos desafíos. El entusiasmo intacto para librar las batallas por venir, el recuerdo y el agradecimiento  hacia aquellos que contribuyen con su tiempo y su saber a engrandecer este sector.

Somos conscientes de nuestro papel. Estamos comprometidos con esta industria, por su poder multiplicador en el empleo y la actividad económica.

Creo que no hay mejor manera para terminar estas palabras que otorgar nuestro reconocimiento a quienes contribuyeron a la fundación de CACEL, a quienes con su diario esfuerzo y capacidad emprendedora presentan al mercado una producción nacional de altísima calidad y armónico crecimiento de la Industria Naval.

¡A todos Uds. Y a ellos, muchas gracias!

(FUENTE: AM COMUNICACIONES)