miércoles, 3 de octubre de 2012

Federico Travascio nos acerca una radiografía de la clase 29er


Federico Travascio, nombre y apellido en diferentes barcos monotipo, nos cuenta el presente del 29er pero además comienza la completa entrevista con Rumbo Cero Náutica haciendo un recorrido por su vasta carrera deportiva, entre otros temas interesantes para cualquier lector que quiera subirse a bordo de una clase completa y divertida.


Hacenos, Fede, una descripción de tu carrera deportiva.

Empecé navegando en el Club Regatas La Plata a los ocho años con mis hermanas (Mercedes y Victoria). Allí hice la escuela de Optimist y la primera etapa de Principiantes. Después, junto a los Salerno-una familia amiga-, mis padres (de quienes destaco su paciencia y dedicación) empezaron a llevarnos a navegar a Buenos Aires y sus alrededores, donde anduvimos por varios clubes hasta que terminamos en el Yacht Club Argentino. Allí empecé con Cadet, categoría en donde tuve la posibilidad de clasificar a dos mundiales, logrando un cuarto puesto en el segundo.

Cuando tenía 17 años me contactó Fernando Gwozdz, a quién admiraba como navegante y con quien hoy tengo una amistad muy grande, para correr en 470 con la idea de apuntar en un futuro a disputar unos Juegos Olímpicos. Con Fer navegué tres años y hasta llegamos a correr un mundial junior de la clase y realmente nos estaba yendo muy bien. Pero cuestiones económicas nos frenaron el proyecto y decidimos bajarnos. Luego, por el año 2005, tuve un paso fugaz por la clase 420 corriendo un campeonato Sudamericano junto a Pilar García Hernandez, en el que quedamos primeros. Y después vino una etapa en la que el estudio hizo que me alejara un poco de los barcos de orza, empezando a correr en OD e IMS, donde tuve la oportunidad de navegar en el Enigma de Carlos Jasson Hardie y posteriormente en el Mad Max de Julián Somodi, entre otros.

En el año 2010, una vez recibido de abogado y escribano, empecé a correr con Agustina Branz en 29er con el proyecto de participar ese mismo año en el mundial que se correría en Mar del Plata. Durante 2011 navegué con Ana Ortiz y en enero de este año empecé a navegar junto con Ignacio Varisco, a quien pretendo enseñarle el barco con la perspectiva de que empiece a navegar con un tripulante junior y corra el mundial de 2013.

Contáles a aquellos que no están tan al tanto las características del 29er y, si los hay, los puntos que lo hacen diferentes a otros barcos.

El 29er es un barco que personalmente me gusta mucho. En realidad todos los barcos en los que corrí me parecieron muy entretenidos y cometería un error diciendo que es superador de otros, pero tiene ciertas bondades que lo caracterizan:

Es un barco que arriba de 12 nudos anda muy rápido; su velocidad es muy susceptible a los cambios de viento. Al aumentar un nudo la intensidad quizás la velocidad de un barco más pesado aumente 0,3 nudos, mientras que el 29er aumenta 0,8 nudos (por dar un ejemplo numérico). Esto produce, entre otras cosas, que los conceptos tácticos cambien un poco, conviniendo, en muchos casos, priorizar la búsqueda de intensidades de viento por sobre los cambios de dirección.

Por otra parte, al tener spinaker asimétrico la táctica en popa es determinante; eso es así en parte porque ensancha el área de regatas posibilitando mayor  posibilidad de divergencia de viento de uno u otro lado de la cancha. Tratando de dar un ejemplo gráfico, en un barco que navega en popa redonda, toda la flota va a recibir el viento que circula de barlovento a sotavento en una franja de no más de 50 metros de ancho, en cambio en una regata de 29er, esos 50 metros pasan a ser tal vez 400, dependiendo de la longitud de la cancha. Ello es así, dado que los layline son mucho más abiertos. Además, el hecho de navegar en popa en rumbos cerrados hace que los cambios de direcciones de vientos se tornen más importantes. Todos estos factores producen que las competencias sean más dinámicas y que los puestos puedan cambiar con mayor facilidad. Pero esta no es una característica particular del 29er, dado que la comparten todos los barcos con spinaker asimétrico.


¿Qué países son los más fuertes en la clase?

El país más fuerte en la clase es el nuestro. Cuatro de los top ten en el mundial de Alemania en julio pasado fueron barcos argentinos. Y a lo largo de la historia de la clase hemos sacado campeones y subcampeones mundiales. E incluso contamos con varias promesas jóvenes que nos ilusionan con un buen futuro. También  hay otros países que tienen buen presente: los casos de España, Francia, Nueva Zelandia y Australia son los más destacados.

¿Cómo fue evolucionando la clase 29er en la Argentina? Vemos que cada vez tiene más barcos la flota.

Bueno, quizás pueda responder acerca de la etapa que me tocó vivir a mí y del presente. Luego del mundial de la Argentina en 2011 se produjo una especie de bajón en la cantidad de barcos. Ello es común en todas las clases que experimentan un mundial en su país, es como un efecto “rebote”. De hecho, en la Semana de Buenos Aires del año pasado corrieron solamente 19 barcos. Fue allí cuando con los chicos de la clase decidimos empezar a intentar aplicar políticas novedosas que nos distinguieran un poco de lo que se venía haciendo históricamente en nuestro país con las clases juniors. Entonces se nos fueron ocurriendo ideas diferentes que tienden, principalmente, a incentivar el traspaso del Optimist o Cadet a los barcos que vienen después y, de este modo, lograr bajar los niveles de deserción que se producían en el traspaso.

(N de la R: esta política y los proyectos están explicadas en la página de la clase http://www.29erarg.com.ar, específicamente en el siguiente link: http://www.29erarg.com.ar/?page_id=42, que Federico invita a visitar a modo de respuesta más completa a esta pregunta).

¿Cuántos barcos/corredores tienen?

Es una pregunta difícil de contestar, dado que los niveles de asistencia a distintos campeonatos van cambiando constantemente dependiendo de la época y la importancia del evento. Pero la referencia más ilustrativa la da la Semana de Buenos Aires, donde hoy contamos con 39 barcos inscriptos.

¿En qué consisten las clínicas que llevan a cabo? ¿Cuál es la próxima?

El evento consiste en brindarles a todos los navegantes, sea cual fuera su edad o clase en la que compiten, la posibilidad de conocer y probar el 29er. Los barcos son aportados por los dueños, quienes a su vez ofrecen su experiencia para enseñar a bordo de los mismos. La clase lleva realizadas varias clínicas de este tipo con gran éxito, en las cuales asistieron alrededor de 70 participantes y 15 organizadores experimentados.

El desarrollo de las clínicas consiste en proceder al armado de los barcos, enseñando las características del mismo como su funcionamiento, la realización de una teórica explicativa de las maniobras, llevada y puesta a punto y, fundamentalmente, en salir a navegar con un timonel o tripulante experimentado a bordo según corresponda.


Para la ejecución de las clínicas hemos contado con una infraestructura de 7 gomones con entrenadores a bordo, un lanchón con capacidad para 25 personas, 10 barcos y, lo más importante, la dedicación y las ganas de enseñar de los expertos de la clase.

La próxima clínica abierta y gratuita está pesada para el fin de semana del 8 y 9 de diciembre.
Y para el 22 y 23 de diciembre tenemos programado un  campeonato al que van a clasificar los mejores diez del Campeonato Argentino de Optimist para que corran con tripulantes expertos de 29er y barcos prestados. El proyecto de llama “Optinainer” y tiene un evento de facebook que se llama OPTINAINER +10. 

¿En cuánto influye la difusión, teniendo en cuenta que trabajan muy bien el tema prensa y redes sociales, para hacer crecer la clase en el país?

La difusión importa mucho. Hoy estamos en la era de las redes sociales, que resulta ser un excelente medio de comunicación. Lógicamente hay que saber usarlo. No todos los grupos de facebook tienen mucha participación. Creo que el éxito en ese sentido depende de la utilidad que el grupo le dé a los miembros. Si resulta ser una página meramente informativa, muchas veces no es tan consultada. En cambio, si por medio del grupo uno puede conseguir un tripulante, timonel, velas, un barco y si encima se les permite a los miembros hacer preguntas o sugerencias, subir videos de interés, resulta ser un medio diariamente consultado por todos los que tienen interés en la clase. Esto facilita la comunicación y la ejecución de distintos proyectos.

¿Qué expectativa tienen para la Semana de Buenos Aires 2012?

Este año vamos a lograr un campeonato histórico, ya hemos duplicado la candad de inscriptos con relación al año pasado. Y lo bueno es que la gran mayoría de participantes son chicos de entre 16 y 18 años que aseguran la sustentabilidad futura de la clase.

¿Para qué otros campeonatos nacionales e internacionales se están preparando?

En noviembre tenemos el campeonato argentino, para el cual estimamos aún más 
participante que en la SBA. Y luego en diciembre tenemos el Sudamericano en Montevideo. Por ahora esos son los otros dos campeonatos importantes a corto plazo. El año que viene está el Mundial Junior que es hará en Chipre y el Mundial Señor en Dinamarca, ambos a mitad de año. 


¿Tiene techo la clase teniendo en cuenta que no es olímpica?

Algún techo tiene que tener, pero estoy seguro de que si seguimos haciendo las cosas con la misma filosofía todavía estamos muy lejos de llegar a ese límite. Nos entusiasma saber que faltan muchas cosas por hacer, como por ejemplo la difusión en el interior del país y en Sudamérica en general.
Mundialmente es una clase enorme. En el último mundial en Alemania corrieron 220 barcos.

¿Puede quien corre en 29er en diferentes aguas del mundo a la vez prepararse en 49er para un juego olímpico?

Creo que prepararte para un juego es un proyecto muy serio al cual le tenés que dedicar todo el tiempo posible al barco en el que vas a intentar clasificar. Es muy absorbente en ese sentido, aunque hay navegantes, como el caso del español Iker Martinez en 49er, que no necesitan dedicarte pura  exclusivamente a un barco para lograr una clasificación a unos juegos olímpicos, pero son la excepción. De todos modos, el 29er resulta ser el mejor paso previo para una futura campaña olímpica en 49er o en FX para el caso de las damas. Ojalá se nos dé en nuestro país. Todo este trabajo que estamos haciendo es por puro amor a la náutica y tiene ese objetivo a largo plazo: lograr una representación argentina en una olimpiada a bordo de un skiff. Pero hay que ir de a poco y, fundamentalmente, a paso firme.

(ENTREVISTA: Lic. Ezequiel del Valle - FOTOS: Clase 29er / Matías Capizzano)

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