viernes, 17 de agosto de 2012

Gustavo Warburg cuenta cómo promedia un exigente año a puro campeonato…

En Star corrió la Semana Olímpica de Hyeres y el mundial

Dos veces campeón del mundo en Soling; primero en el campeonato Europeo de esta clase en Dinamarca hace apenas un par de meses, técnico y coordinador deportivo de la Federación Argentina de Yachting en un juego olímpico. Son varios los logros por los que se puede comenzar la entrevista con Gustavo Warburg, a quien Rumbo Cero Náutica recibió en el restaurante Bongó Club, en Dardo Rocha 2002 de Martínez. Almuerzo por medio, se le preguntó acerca de su trayectoria deportiva y de un 2012 muy intenso en cuanto a competencias, el que incluyó el nombrado Europeo y a los pocos días de la Semana Olímpica de Hyeres y el mundial, pero en estos casos en la clase Star.


Apenas pasamos mitad de año y fueron muchísimos los campeonatos en los que estuviste, ¿es uno de los años en que más navegaste?

Sí, con muchas competencias. Comencé en enero con el Circuito Rolex a Punta del Este en la tripulación de un Match 42 junto a Patricio Guisasola, en donde fuimos segundos. En febrero corrí el campeonato Máster de Star de tripulante con Alberto Zanetti y, en marzo, la Copa Bacardi conmigo de timonel y Lucas Carissimi. Luego vino la Semana Olímpica Francesa, en Hyeres, y pegado el mundial en las mismas aguas.

¿Con qué nivel te encontraste en Francia?

Muy exigente. Pensá que estuvieron todas las parejas que a las pocas semanas participaron de los Juegos Olímpicos, entre ellos, los suecos, los británicos y los brasileños;  tal cual te los enumero fueron las tres medallas en Londres. Varios de los países se manejan con sparring, dos barcos por campeonato, hacen cambios de quillote de uno y otro Star para hacer pruebas y, obviamente, cuentan con otros presupuestos.

El Soling campeón, representando a la Argentina y al Náutico

¿Te suman mucho estas competencias?

Obviamente. Y agregale también que el año pasado en Lago De Garda, Italia, estuvimos probando y compitiendo con Robert Sheidt y Bruno Prada (bronce olímpico) y los suecos Fredrik Loof y Max Salminein, medalla de oro. Eso nos hizo llegar en muy buena forma a los dos compromisos de Hyeres. En el caso de la Semana Olímpica, salimos 19°: corrimos dos regatas con más de 30 nudos que para el Star es una bestialidad y terminamos apenas once barcos. Tanto es así que cuando llegamos al club Robert nos aplaudió y me dijo: “Gustavo, la verdad es que te felicito por haber completado la regata” (se ríe). Hubo un palo roto de los ingleses, los españoles, oro en Beijing 2008, rompieron la caña del timón…estaban muy duras las condiciones.

Con respecto al mundial, selectivo para Londres 2012, caímos el último día de que nos quedamos en la puerta de los juegos: fuimos 20° y no clasificamos. Lo ganaron muy bien Sheidt y Prada. Fue un campeonato en el cual largamos bastante claros, navegamos rápido, hicimos muy buenas primeras ceñidas. Era un barco alquilado que probamos veinte días antes del mundial, el cual nos resultaba lento en las popas, descubriendo recién al final de la competencia cómo ganar velocidad en esta condición.

Junto a Fredrik Loof, medalla de Oro en Star en Londres 2012

¿Cómo fue bajarse del Star y subirse inmediatamente al Soling para el Campeonato Europeo?

Fue como una conclusión de todo lo que habíamos navegado: unos 65 días en cinco meses. Sentí que en Dinamarca sumaron mucho los catorce años de navegar en Soling, estando siempre entre los cinco primeros del mundo, más todas las horas y la exigencia del Star acumuladas previamente que te comentaba. Veníamos de navegar con una exigencia que no tiene tanto el Soling. Cuando nos entrenamos dos días allá con Rodrigo Ferrés y Mike Lacour fue a full. Hicimos hincapié en que ellos se acomoden bien en el barco, no tanto en que no me sigan en la táctica, pero sí en que las maniobras salgan perfectas. Y salieron perfectas. Se hizo un trabajo muy serio y eso que competimos contra los buenos de siempre: Canadá, Alemania…

Sacamos mucha diferencia al punto que la última regata no la corrimos.

Dinamarca: el Edding en competencia, ya entrado en la popa

¿Y cómo sigue el año?

Ahora viajo a Canadá a disputar el Campeonato Norteamericano de Star , que se corre en septiembre. Allá van a estar lo mejores. Y en noviembre es el Sudamericano de la Clase Soling, en Punta del Este.

¿Tenés algún sponsor?

Tanto la tripulación que conformo en Star como en Soling, somos el equipo edding.

Ezequiel del Valle y Warburg  al final de la nota, en Bongó Club

Hagamos un poco de historia de tu trayectoria náutica

Arranqué a los ocho años navegando en Optimist; corrí siete años en esta clase; fui campeón Sudamericano en 1978 y participé de tres mundiales, Yugoslavia, Francia y Tailandia (allí la Argentina fue subcampeón por equipos). Luego competí quince años en 470 (cinco veces campeón argentino; tres como tripulante de Mariano Castro, con quien estuvimos en los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992).  Anduve dos años en J/24, participando en el Mundial de la Argentina de 1997. En 1998 arranqué con Soling: fui campeón mundial 2001 en Buenos Aires, en el Club Náutico San Isidro. Repetí título en 2004 en Brasil.

Trabajé para la FAY como jefe y coordinador de equipo hasta 2005. Estuve en los Juegos Olímpicos de Atenas 2004. Acompañé como entrenador en algún campeonato a Diego Romero en la clase Laser cuando competía para la Argentina.

Al finalizar la nota/almuerzo en Bongó y antes de despedirse Gustavo nos cuenta: “Ahora me voy a la fábrica a levantar planchas de cobre; eso también suma al entrenamiento” (sonríe). Es que, como bien se sabe, los deportistas de Vela en la Argentina no viven de su deporte. En el caso de Gugue, como lo conocen los amigos de su amado Club Náutico San Isidro (CNSI) y del mundo del yachting, es ingeniero industrial y se desempeña en una fábrica de laminados de cobre, propiedad de la familia.

Está casado y es padre de cuatro hijos.

(ENTREVISTA: Lic. Ezequiel del Valle . FOTOS: Archivo Gustavo Warburg . Mariano Mayorca)

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