domingo, 15 de julio de 2012

Tres representantes argentinos en el Europeo de Soling hablaron con Rumbo Cero


Recién venidos del Campeonato Europeo de Dinamarca, tres representantes argentinos de la Clase Internacional Soling, Santiago y Agustín Notteböhm junto a Marcelo Schildknecht, fueron entrevistados por Rumbo Cero Náutica en un mano a mano en el restaurant Bongo Club, en la calle Dardo Rocha 2002 de Martínez. 

Agustín y Santiago Notteböhm . En el medio,  Marcelo Schildknecht


Los tres, socios del Club Náutico San Isidro (CNSI) compitieron en el país escandinavo en dos barcos diferentes: Santiago lo hizo junto a Pablo Araujo de Resende y a Lucas Tumulty en el ARG 38, con el cual finalizaron 12°. En tanto la tripulación de Agustín y Marcelo se completó con Alejandro Culasso, finalizando a bordo del ARG 28 en la posición 21. Los campeones también fueron argentinos y del Náutico, el trío: Gustavo Warburg, Rodolfo Ferrés y Miguel Lacour (ver nota). 

La charla comienza con un poco de historia de la clase de la mano de Santiago: “La flota original de estos barcos vino en los setenta de la mano del Yacht Club Argentino. Eran unos 22 barcos. Pero esos barcos fueron quedando viejos y a partir de 1985 empezaron a entrar barcos más nuevos y la base de la flota fue el Náutico San Isidro. Luego de correrlos un grupo chico, el Soling empezó a tener más difusión y a entrar más barcos nuevos alrededor del 94 en adelante”. El entrevistado agregó algo importante: “Tratamos de que cuando se vende un barco competitivo pase a manos de una persona y/o club que lo use para regatas, que lo corra. Evitamos que lo adquiera alguien que lo tenga tirado arriba de un tráiler o parado y de esa manera mantenemos el espíritu competitivo de la clase”.

Agustín agrega con la mayor exactitud posible que “hay 17 barcos muy competitivos, con los que se puede ganar. Y otro que no tanto pero que corren. Si bien la mayoría están en el Náutico, tenés tres buenos Solings en el Barlovento, dos en el Náutico Olivos, unos en el Barrancas…”, a lo que agrega: “De acá a fin de año por suerte vamos a tener muchos campeonatos en diferentes clubes, solamente contando el Río de la Plata”.

“Hay matrices en la Argentina, podemos construir. De hecho se hicieron muchos para el Mundial de 2007 en nuestro país pero hay que volver a armar nuevos por el bien de la clase y además es un buen negocio exportar”, asegura por su parte Marcelo.




¿Con qué campeonato se encontraron cuando Dinamarca?

A: - Los barcos son casi iguales en todos lados, pero al alquilar y no ser el tuyo, al cual le conocés las manías, algún problemita vas a tener. A nosotros nos pasó con un inconveniente en la mayor. Detalles que pueden requerir alguna herramienta que allá no tenés tan al alcance como saliendo con tu embarcación de tu club, por ejemplo.

S: - Cuando sos amateur llegás al país del campeonato y al día siguiente estás corriendo. Pero lo que hay que rescatar es la experiencia internacional que te da este tipo de desafío. Hay que tratar de estar en la mayor cantidad de competencias posibles.

¿Y los rivales?

M: - Alemania tiene buenos representantes y participaron muchos en el campeonato, entre otros países de Europa muy fuertes. Y obviamente que te tengo que nombrar a los mismos argentinos del barco de Gustavo Warburg, que hicieron un Europeo bárbaro.

S: -Es bueno destacar que Gugue venía con la experiencia de haber bajado recién del Star, clase con la que participó nada menos que en el último mundial en mayo, más todos los kilómetros recorridos en Soling  antes también. Pero el mudial de Hyéres le sumó mucho.


¿Qué expectativas tienen de acá en más?

A: -Vamos a participar del campeonato Sudamericano de Soling, en Punta del Este. Allá van a ir todos los representantes de nuestro  país, Uruguay, Brasil, entre lo más destacado. Vamos a competir a cara de perro, como siempre, pero a divertirnos también.

M: -Yo navegué en varias clases y entrando novato al Soling descubrí lo completo que es el barco, se aprende muchísimo y te da pilas para subirte a cualquier otro barco después, para seguir adelante. Es muy técnico.

Hablando de eso, ¿en cuánto influye la puesta a punto?


S: - En muchísimo. Con una buena puesta a punto después es correr la regata viendo qué hace tu rival. Pero es importante que tu barco esté diez puntos, eso se descuenta, para ni pensar en eso una vez que largaste.

A: -Para cada condición de viento tenés una característica de vela determinada y que manejar los controles de una forma específica. De ahí en más, con cada parte del barco bien puesta, podés empezar a hablar para hacer la diferencia en otras instancias de la regata.
S:-La puesta a punto es muy diferente a la de otros barcos. Una vez que está lista ahí sumale largar bien, pegar los bordes, saber para dónde va la corriente y todo lo inherente a cualquier clase. Pero primero tené la misma velocidad que todos, si no vas perdido.

El encuentro va finalizando y el almuerzo en Bongó es propicio para la pregunta obligada ¿Qué viene después del día de regatas? La respuesta es más unánime aún que el resto: “El asado en el quincho del club, un buen vino, charla, anécdotas. Es fundamental la parte social y la amistad en este deporte; aunque en la cancha de regatas nos matemos, nos bajamos del barco y somos un grupo de amigos. La clase Soling, en particular, es muy unida”. 

                                        (NOTA  Lic. Ezequiel del Valle - FOTOS: Rumbo Cero Náutica y Christian Toft)  

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