martes, 5 de junio de 2012

El mayor desfile náutico en Londres en 350 años



La celebración del Jubileo de Diamante alcanzó su clímax el domingo 3 de junio con una majestuosa procesión fluvial encabezada por la reina Isabel II, que a pesar de la intensa lluvia y del frío reinantes congregó a cientos de miles de personas a orillas del Támesis.

Con alrededor de un millar de barcos, el mayor desfile náutico organizado en Londres en casi 350 años, Isabel II celebró las seis décadas de su reinado y la arraigada tradición marítima del Reino Unido.




La ciudad y sus habitantes se engalanaron con los colores de la Union Jack en honor de su monarca de 86 años, que fue el centro de la procesión a bordo de su Barcaza Real, el "Spirit of Chartwell", lujosamente decorada en rojo y oro.

Isabel II, que llevaba un abrigo blanco con estampados de lunares y cristales Swarovski, creado por su diseñadora personal Angela Kelly, efectuó las dos horas de este recorrido de 11 kilómetros entre el parque de Battersea, al oeste, y la torre de Londres, al este, bajo los vítores y las aclamaciones.

Envuelta en una bufanda, pareció en algunos momentos aterida bajo el alero de la barcaza, en la que también viajaban su esposo Felipe, su hijo Carlos, con Camila, y sus nietos, Enrique y Guillermo, acompañado de su mujer Catalina con un rutilante vestido rojo de la casa Alexander McQueen.

Pese al tiempo casi invernal, el ambiente era festivo entre los cientos de miles de británicos y turistas que se congregaron a ambas orillas del río y en algunos puentes para presenciar este homenaje a su soberana.

Algunos pasaron la noche a la intemperie para ver a la reina, la segunda que alcanza este aniversario en toda la historia de la monarquía británica, después de que lo hiciera en 1897 su tatarabuela Victoria.

Un campanario flotante, al que fueron respondiendo las iglesias situadas lo largo del río, abrió el cortejo seguido de las banderas de los 54 países de la Commonwealth y de las embarcaciones de remo, que marcaban la cadencia.

Detrás de la Barcaza Real y de las embarcaciones que transportaban al resto de la familia, se situaron el resto de los barcos de vela, de motor y hasta de vapor, de todos los estilos, épocas y tamaños concebibles.

La música tuvo un papel especial en la procesión, durante la que no faltó por supuesto la "Música acuática" de Georg Haendel, las canciones populares y hasta el tema principal de James Bond, el más famoso espía al Servicio de su Majestad, a cargo de la Orquesta Filarmónica de Londres.

Protesta de antimonárquicos


El desfile estuvo rodeado por un importante dispositivo de seguridad, con 190 embarcaciones policiales y de la armada en el río y 12.500 policías y voluntarios en tierra para hacer frente a cualquier eventualidad.

En medio del fervor monárquico, medio millar de antimonárquicos trataron de hacer oír su voz en una manifestación convocada frente al ayuntamiento con carteles como "Ciudadano, no súbdito" o "Queremos votos, no botes".

"Han dicho que somos aguafiestas, pero estamos aquí para defender la democracia", declaró Andrew Child, del grupo Republic, que considera la monarquía como una reliquia del pasado.

El príncipe Carlos, que no goza del mismo afecto que su madre, hizo una aparición sorpresa con Camila en la de la céntrica plaza Piccadilly Circus.

El maratón festivo del Jubileo, que culmina cuatro meses de celebraciones oficiales por el Jubileo de Isabel II -el 6 de febrero- comenzó el sábado con el Derby de Epsom, donde la reina pudo disfrutar de su pasión por los caballos.

Los festejos continuarán hoy y mañana, ambos días festivos, con un megaconcierto frente al palacio de Buckingham Palace y un recorrido de la reina en carroza por las calles de Londres que terminará con un saludo desde el balcón de su residencia oficial.

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