lunes, 4 de julio de 2011

Viajan a la Antártida en un velero



El velero: Antarktikos. Los capitanes, Luis Campi (abogado, 54 años) y Osvaldo Mauro (ingeniero en sistemas, 54 años). El desafío: llegar a la Antártida. El sueño de surcar las aguas heladas del extremo Sur nació en 2001, cuando Campi y Mauro coincidieron en un curso pilotos de yate. Allí se forjó una amistad alimentada por el amor a la navegación y surgió una pregunta: "¿Y si nos vamos a la Antártida en velero?"

Pasaron diez años desde esa pregunta que dio pie al proyecto más importante de sus vidas: navegar hasta el continente blanco a bordo de un velero especialmente creado para tal fin. De lograrlo, será el tercer velero de bandera argentina en alcanzar la hazaña. Pasaron 18 años desde el último que lo logró.


"Es el desafío que nos faltaba, el paso que va más allá de la náutica. Nos propusimos intentar algo distinto y difícil", comenta Mauro, a bordo del Antarktikos. Ambos capitanes buscan completar la puesta a punto del barco y hacer las últimas pruebas de navegación antes de partir hacia su destino helado el 7 de noviembre próximo. A ellos se sumarán tres tripulantes: el español Magí Mestres, el francés Michel Maurel y el argentino Ricardo Ruest.

El Antarktikos se empezó a construir hace 8 años: "Fue un velero concebido para este fin, para navegar en zonas de mucho frío. Es un barco de 11 metros de eslora, velas grandes y mástiles bajos para evitar la escora", explicó Campi. Todo, hasta el último detalle, fue concebido en función del destino final. De hecho, salvo el movimiento de las velas, que debe hacerse en cubierta, el barco puede timonearse desde adentro.

"Se tomaron ciertas precauciones como instrumentar un sistema de aislación térmica para evitar la pérdida de calor. Los vidrios son dobles y están preparados para soportar golpes violentos", explicó Mauro, que él mismo intentó romper los vidrios con una barra de hierro y no pudo.

Aún hoy están haciendo las últimos ensayos. En su mayoría fueron de navegación corta, salvo las 500 millas del Río de la Plata que correrán el viernes próximo y que tiene por objetivo conocer al barco y probar todos sus sistemas. También navegaron el Cabo de Hornos y completaron un curso de navegación antártica. "En la práctica sirve mucho probar, hablar con la gente que fue a la Antártida y también armar el barco de cero, porque lo conocemos, sabemos qué tiene, qué le pusimos", dijo Mauro.

"Todavía nos falta establecer una relación de confianza con el velero, que se logra después de pasar buenos y malos momentos arriba de él", contó Campi, que aseguró que la idea es navegar a vela la mayoría del tiempo. "Es la mejor condición para el barco y para nosotros", explicó.

Si no hay imprevistos, la idea es zarpar el 7 de noviembre desde Buenos Aires. La primera etapa será Buenos Aires-Puerto Deseado-Isla de los Estados-Ushuaia, que demandará 4 semanas de navegación. "Dejamos el barco allá y volvemos a Buenos Aires a pasar las fiestas. El 9 de enero salimos desde Ushuaia y vamos hasta la Antártida. Son otras 6 semanas de navegación", contó Campi.

En total, recorrerán 3500 millas náuticas, contando el regreso a Ushuaia. "La vuelta completa, hasta Buenos Aires, son 5000 millas. Pero no sabemos si la vamos a hacer, veremos en qué estado estamos", dijo Mauri.Una vez en la Antártida, el primer punto será la Base Primavera. Antes pasarán por Puerto Williams, Puerto Toro, Puerto Maxwell, el cruce del Cabo de Hornos y la Isla Decepción. "Vamos del lado occidental de la península. Navegaremos por el Estrecho de Gerlache", contó Campi.

Lo más complicado de la travesía, el gran desafío, es el Pasaje de Drake: "Ahí el problema son los vientos y las corrientes. Hay una zona de circulación de agua donde el mar gira libremente, sin ninguna contención terrestre. Es el único tramo donde estamos obligados a navegar de noche", contó Campi.

El desafío está planteado. Para ellos, la Antártida está cada vez más cerca.

DIARIO DE LA TRAVESÍA EN VERSIÓN PÁGINA

A tono con los tiempos que corren, los capitanes Osvaldo Mauro y Luis Campi contarán en una página( http://www.antarktikos.com.ar/) las peripecias de la travesía. "La idea es dar información diaria de lo que está ocurriendo en el barco, actualizar nuestra posición en Google Maps; subir fotos y videos para que la gente pueda ser parte de la travesía", contó Mauro.

En el barco se manejarán con tres sistemas de comunicación: el celular, con un amplificador de la señal, la radio y el teléfono satelital.

(FUENTE: DIARIO LA NACIÓN)